“El sentido de “habitar” una corporeidad adquiere su significado en relación con los contextos sociales y culturales que lo producen. Esto es lo que convierte al cuerpo en una construcción discursiva, en una representación, un cambiante “territorio” donde se asienta lo humano”

José Alejandro Restrepo / Jaime Borja

 

El nombre de esta exposición indica un punto en el espacio/tiempo dentro de la cosmogonía Misak, se refiere al proceso de tránsito que la artista Julieth Morales ha experimentado en su habitar por dos culturas: Guambiana2 de cuna y mestiza por su contexto inmediato. Julieth presenta su propio cuerpo como mecanismo de expiación simbólica, aparece como un personaje enigmático en una serie de serigrafías de gran formato con el rostro cubierto por una máscara que borra cualquier rastro de su identidad, también aparece simultáneamente en el video “resistencia”, una acción colaborativa que presenta un ritual realizado con un grupo de mujeres de su comunidad. Este grupo que aparece sin rostro propicia la idea de comportamiento social, se sostienen una a otra resistiendo como un cuerpo colectivo, como un cuerpo armónico. Mediante estas acciones performáticas, la artista resignifica algunas tradiciones corporales que marcan momentos de transición importantes en el acontecer de la vida de un individuo de su comunidad, las cuales se convierten en el material ideal de donde ella obtiene elementos necesarios para reconstruir su propio cuerpo.

 

En esta exposición, Julieth utiliza el video y la serigrafía como principales medios de expresión. Es importante resaltar que ambos soportes técnicos describen procesos maquínicos, que son foráneos al conocimiento manual de la comunidad donde proviene. Sin embargo, lo hace de manera consciente, utiliza estos medios para evidenciar una preocupación recurrente en su cultura, como armonizador entre las dos realidades que la rodean y procurando que el conocimiento colectivo heredado resista.

 

Arte, cuerpo, y medios tecnológicos desde el pueblo Misak.

 

Para Julieth Morales su obra es una respuesta a los procesos históricos y sociales que parten desde su comunidad ancestral y que la alcanzan hasta hoy. El territorio y la cultura se ven estrechamente articulados en sus propuestas, utiliza su propio cuerpo como vehículo simbólico que se logra conformar entre diferentes contextos, resignifica la cotidianidad y las tradiciones del pueblo Misak, mediante el uso de medios tecnológicos produce nuevos espacios de resistencia.

 

Jim Fannkugen Curador

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