La propuesta de José Olano ha ofrecido, desde el segundo lustro de este nuevo milenio, trabajos que incluyen una especial lúdica con el arte como idea y también con la idea del arte mismo. Sus obras se arman para existir en un azaroso equilibrio e invitan a su propia catástrofe. Hay un guiño neo–dada no solo en la recolección de objetos encontrados y buscados sino en la voluntad cuestionadora que acompaña las posturas anti–artísticas.

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José Olano
Sucesos temporales frágilmente perturbados

La propuesta de José Olano ha ofrecido, desde el segundo lustro de este nuevo milenio, trabajos que incluyen una especial lúdica con el arte como idea y también con la idea del arte mismo. Sus obras se arman para existir en un azaroso equilibrio e invitan a su propia catástrofe. Hay un guiño neo–dada no solo en la recolección de objetos encontrados y buscados sino en la voluntad cuestionadora que acompaña las posturas anti–artísticas. Sus hibridaciones formales acuden al famoso binomio absurdo del paraguas y la máquina de coser. Lo intolerable parece ser también un móvil cuestionador y su repertorio compuesto por mesas, frutas, acuarios, almohadas, libros, pedestales, cajas, pedazos de edificios, escaleras, vasos, escobas, tubos, espejos, vidrios, colchones, ventiladores, ramas de árboles y un universo de cosas que presentan maridajes y divorcios al mismo tiempo, convierte su obra en la parodia de los mismos elementos que la componen o descomponen.
Sus piezas están siempre en peligro de destrucción y bajo el fantasma de su desaparición. Siempre generando tensiones espaciales, conflictos formales y perpetuando de manera continuada alegorías en torno no solo de lo efímero sino de lo inestable y pasajero.
Su obra está orientada en la idea de lo fugaz y en el encuentro inesperado y extraño de los elementos.
Sus trabajos pueden volver a armarse con instrucciones e incluso con objetos similares. Como en muchas de las propuestas conceptuales, lo que adquirimos de él son sus ideas y estrategias que luego podemos reconstruir.
Materializar desmaterializando parece ser el espectro donde se mueve su poética creativa. Despojando a los elementos de sus funciones iniciales y obligándolos a cometer un arriesgado equilibrio donde el observador puede presentir en cualquier momento un accidente o por lo menos un incidente.
Aunque reconocemos los distintos objetos y elementos que utiliza, la extrañeza se da en la manera en que los relaciona y los somete a la anarquía de su propio sistema composicional, desobedeciendo toda lógica y militando en lo surreal no sin cierto dejo de sorna y humor sarcástico.
Cada una de las piezas que conforma esta exhibición plantean y resuelven un problema de estabilidad–inestabilidad que asumen los objetos; piezas que a su vez no solo se tensionan como composiciones sino que crean interrelaciones entre ellas generando una instalación donde lo familiar y lo cotidiano es pensado como provocación, pervirtiendo una mera apreciación instantánea.
La atmósfera de peligro ante el desastre se apodera del entorno, no habría ahora una alusión social y política más pertinente.

Miguel González
Curador

José Olano (Cali, 1985)
Pregrado en Artes Plásticas de la Escuela Superior de Arte de Rueil–Malmaison (Francia, 2006–2009) y posgrado en Expresión plástica en la Escuela Nacional Superior de Arte Cergy–Pontoise (Francia, 2009–2011).

Algunas exposiciones
2016 – La eternidad una ilusión – Diablo Rosso – Ciudad de Panamá
2016 – Tensiones visuales – Wu – Lima
2014 – 1era bienal internacional de Arte – Cartagena de Indias
2013 – Nuevos Nombres del Banco de la República – Bogotá
2013 – 43 Salón Nacional de Artistas – Medellín
2013 – Sobre la mesa/en el aire – Alianza francesa de Barranquilla
2012 – Jeune creation 2012 – París
2012 – 14 Salón Regional de Artistas – Atarraya – Santa Marta
2011 – Variance longtemps accumullée – Clermont–Ferrand
2011 – Chambre 13 – Issy–les–Moulineaux

Galería

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