Entrar al UMBRAL adentro

 

 

Artistas: Mario Alvarez, Tatiana Cañón, Idamo Correal, Tatiana Díaz, Angélica Franco, Luisa Gallo, María Adelaida Garavito Velásquez, Natalia García, Sebastián García , María José González, Miguel Ángel Gutiérrez, Yaví Leal, Luisa Fernanda Moreno Osuna, Alexander Mueses, Mariana Ortíz Navarro, Luisa Rivera, Tomás Rubio, Paula Rodriguez, Stefany Ordóñez, Paula Rodríguez

El Programa de Artes Plásticas de la Universidad El Bosque ha realizado una serie de exposiciones de grado, llamada AFUERA, con los proyectos de estudiantes en su último año de carrera. Son muestras que suceden en espacios de circulación profesional para extender la experiencia académica de los estudiantes a un escenario propio de lo real. Este semestre tuvimos que pensar este evento de grado de acuerdo a las circunstancias actuales de confinamiento, aislamiento, protección y auto-protección como respuesta a la pandemia del virus COVID-19.

 

 

No podemos estar afuera, exponer nuestro cuerpo, pero sí podemos traspasar un umbral físico a partir de un encuentro virtual e imaginativo, en un espacio supuesto.

 

 

Es por esto que los artistas que culminan su paso por El Bosque con esta exposición han decidido darle el nombre de Umbral y nosotros, como Programa, hemos decidido añadirle la palabra Adentro.

 

Umbral Adentro es entonces la manera cómo abordamos este ejercicio de exposición dentro de un espacio real, que también es un espacio virtual, en este caso en el Museo La Tertulia ubicado en la Ciudad de Cali.

 

Pensamos en el Museo La Tertulia como lugar representativo en la historia del arte del país, además como un espacio con unas referencias geográficas y sociales que complementan este ejercicio colectivo de localización / deslocalización. Pensamos también en una oportunidad única de hacer una exposición de grado en un lugar en donde no estamos acostumbrados a verla, dado que es sólo después de muchos años de trabajo que un estudiante convertido en artista puede acceder a los espacios de un museo para mostrar su obra. Con esta exposición, además, atravesamos una distancia geográfica entre Cali y Bogotá que difícilmente transita en la formación de los estudiantes de artes: rompe con una tradición histórica de comunidades artísticas aisladas entre sí. Las actuales circunstancias nos permiten abordar propuestas hipotéticas como esta, imposibles de otro modo.

 

Cada uno de los artistas presentes en esta exposición ha llevado a cabo un proceso de un año abstruso en condiciones habituales y que en los últimos meses se ha visto alterado por las condiciones de confinamiento en el espacio doméstico. Un proyecto de tesis siempre es un proceso difícil: dentro de talleres de la Universidad o en el espacio de la casa.

 

 

Sin embargo desde el arte las dificultades se convierten, no sólo en materia prima de los procesos artísticos, sino que también posibilitan nuevas realidades como sucede en el caso en esta exposición (virtual) en los espacios del Museo de La Tertulia.

 

 

Los problemas en el arte pueden responder de manera poética a situaciones complejas como las que implica pasar de ser artista estudiante a artista profesional y paralelamente a vivir el último periodo de un proceso de tesis en una situación de extrema intimidad y encierro.

 

Pensar en esta exposición y en un espacio como el Museo La Tertulia es un reto para los participantes. En este proceso se han enfrentado a un escenario desconocido donde cada cual da su carácter y su propia concepción de esa realidad espacial. Donde cada uno se presenta a su manera desde la distancia. Cada artista toma un espacio dentro del Museo, incluyendo las salas principales: Sala Maritza Uribe Urdinola, Sala Subterránea, Sala Alterna y Salas del Edificio de la Colección y propone un ejercicio de proyección de su obra a través de la manipulación de diferentes herramientas digitales y análogas. Simultáneamente, imaginaron su trabajo en otro espacio pero desarrollándolo en su propio espacio, invitando a imaginar el resultado posible.

 

 

En este tránsito cada artista descubrió su propia ruta para llevar un proceso desde la intimidad hacia este escenario público que es a la vez ficticio y real.